Silvia Pérez encendió la polémica por el “chip sexual” y lanzó una fuerte advertencia sobre las hormonas
El implante hormonal gana cada vez más popularidad y son varias las mujeres que recurren a este método en busca de distintos beneficios. En ‘Locas lindas’, Adriana Salgueiro y sus panelistas debatieron sobre sus efectos y precauciones, y la actriz dejó en claro por qué decidió no utilizarlo.
En una nueva emisión de ‘Locas lindas’, Adriana Salgueiro y sus panelistas hablaron sobre el llamado “chip sexual”, un tratamiento que ganó popularidad y que cada vez más mujeres eligen aplicarse. En medio del debate, Silvia Pérez manifestó su rechazo a este método y puso el foco en el uso de hormonas. La panelista explicó que no le gustaría incorporar un dispositivo en su cuerpo y contó cuál fue la advertencia que recibió de su ginecólogo respecto de este tipo de tratamientos.
El denominado “chip sexual” es en realidad un pellet de testosterona subdérmico, un pequeño implante que se coloca debajo de la piel, en la zona de la cadera o el glúteo, mediante una intervención rápida con anestesia local. Aunque su nombre quedó asociado principalmente al aumento del deseo sexual, su función médica es la terapia de reemplazo hormonal, destinada a abordar síntomas vinculados con el climaterio y la menopausia en las mujeres y la andropausia en los hombres.
Según explicaron en el programa, el implante libera de manera gradual y continua hormonas bioidénticas, principalmente testosterona de origen vegetal, directamente en el torrente sanguíneo. El proceso puede extenderse entre tres y seis meses, luego de los cuales el dispositivo se reabsorbe por completo en el organismo. El objetivo es recuperar el equilibrio endocrino y atender deficiencias hormonales que suelen manifestarse con mayor intensidad a partir de los 30 o 35 años.
Frente a la popularidad del tratamiento, Silvia fue contundente al explicar su postura. “No lo haría, no me gustaría tener algo adentro de mi cuerpo”, afirmó la panelista, quien remarcó que no le gusta tener un objeto que considera innecesario dentro de su organismo. Además, sostuvo que “el tema de las hormonas siempre fue un tema muy delicado” y contó que su ginecólogo, a quien definió como un médico antroposófico, le explicó una mirada integral sobre las distintas situaciones que atraviesa una persona.
En ese sentido, Pérez señaló que considera que existen determinadas hormonas que pueden colocarse de forma local ante situaciones específicas, como en la vagina, pero cuestionó la posibilidad de intervenir de manera general sobre el organismo. “No me parece alterar el metabolismo que está cumpliendo la función para la cual fue creado el cuerpo humano”, sostuvo. Su postura se dio en medio de un debate que también puso sobre la mesa las precauciones que requiere el uso de estos dispositivos: según la información abordada en el programa, organismos reguladores como la ANMAT y la FDA advierten que no son terapias estándar aprobadas masivamente y que es necesario realizar una evaluación médica y análisis de sangre antes de determinar la dosis.