La pobreza bajó un 28,2% en 2025: cuáles fueron las regiones más afectadas según el INDEC
Marcelo Longobardi analizó el informe del segundo semestre que registró el nivel de pobreza más bajo desde 2018. A pesar del descenso generalizado que alcanzó a 13,5 millones de personas, el Noreste y Cuyo se consolidan como las zonas con mayores dificultades sociales del país.
En una nueva entrega de ‘Longobardi’, el periodista Marcelo Longobardi se metió de lleno en el último informe del INDEC, el cual reveló que la pobreza en Argentina registró una marcada tendencia descendente, ubicándose en el 28,2% al cierre del segundo semestre de 2025. Esta cifra, que representa el nivel más bajo desde la primera mitad de 2018, implica que la condición de pobreza afecta actualmente a 13,5 millones de argentinos, mientras que la indigencia descendió al 6,3% . Según el análisis del conductor, este desplome de 9,9 puntos porcentuales respecto al año anterior refleja un proceso de desinflación y crecimiento que ha permitido que los ingresos familiares comiencen a ganarle la carrera a la Canasta Básica.
Sin embargo, el informe oficial pone de manifiesto una fuerte disparidad geográfica, subrayando que la recuperación no ha sido uniforme en todo el territorio nacional. El Noreste se posicionó como la región más castigada del país, con un índice de pobreza que escala al 32,7%, seguida muy de cerca por la región de Cuyo, que registró un 32,3%. Estas zonas superan holgadamente la media nacional, evidenciando núcleos de vulnerabilidad estructural que todavía no logran capitalizar el rebote económico del mismo modo que los centros urbanos del sur o de la zona central.
Por el contrario, la Patagonia y la región Pampeana presentaron los mejores indicadores socioeconómicos del semestre, con tasas de pobreza del 25,4% y 26,2%, respectivamente. En el punto medio se ubicaron el Noroeste con un 28,4% y el Gran Buenos Aires con un 28,3%. En materia de indigencia, el Noreste volvió a liderar negativamente el ranking con un 7,5%, seguido por el Conurbano bonaerense con un 7,0%, lo que demuestra que, a pesar de la baja general, los cordones urbanos más densos siguen sufriendo dificultades críticas para cubrir la canasta básica de alimentos.
El análisis de Longobardi destacó que la clave de esta mejora reside en el incremento de los ingresos familiares, que crecieron un 18,3% promedio frente a una suba del 11,3% en la Canasta Básica Total (CBT). Esta dinámica permitió reducir la “brecha de pobreza” al 35,7%, acortando la distancia entre lo que percibe un hogar pobre y lo que necesita para no serlo.
No obstante, la situación sigue siendo alarmante en la base de la pirámide demográfica ya que el 41,3% de los niños de entre 0 y 14 años aún vive en hogares por debajo de la línea de pobreza, lo que representa el desafío más urgente para la sostenibilidad del modelo a largo plazo.