Del fútbol a la ciencia: el verdadero origen de las cábalas mundialistas
Durante el Mundial 2026, las cábalas volvieron a convertirse en un fenómeno masivo entre los hinchas argentinos. El periodista Matías Rodríguez Ghrimoldi analizó el origen de estas prácticas y las vinculó con antiguas investigaciones antropológicas sobre el pensamiento mágico y la necesidad humana de enfrentar la incertidumbre.
En una nueva edición de ‘Modo Fontevecchia’, Matías Rodríguez Ghrimoldi puso el foco en uno de los fenómenos que más se multiplicó durante el Mundial: el auge de las cábalas. El periodista aseguró que durante el torneo recibió innumerables historias de hinchas convencidos de que determinadas acciones influían directamente en el desempeño de la Selección argentina. A partir de esos relatos decidió profundizar en el origen de estas creencias y preguntarse cuánto tienen que ver con el llamado pensamiento mágico.
Como ejemplo, Rodríguez Ghrimoldi mencionó distintos casos que reflejaron el fenómeno y contó que hubo personas que, al ingresar a un kiosco justo antes de un gol argentino, recibían el pedido de permanecer allí durante todo el partido para no romper la “racha”. También recordó situaciones de hinchas que entraban al baño en el momento de un tanto de la Selección y cuyos familiares les pedían que no salieran hasta el final del encuentro. A esos episodios se sumaron quienes decidieron hacerse tatuajes tras el triunfo frente a Inglaterra, convencidos de que esos gestos podían convertirse en nuevos amuletos para el equipo.
A partir de esas experiencias, el periodista explicó que decidió investigar el vínculo entre las cábalas, el pensamiento religioso y el comportamiento humano frente a situaciones de incertidumbre. Para ello trasladó el análisis a las islas Trobriand, en Papúa Nueva Guinea, donde describió el comportamiento de comunidades originarias que, según relató, diferenciaban claramente sus prácticas dependiendo del nivel de riesgo al que se enfrentaban cuando salían a pescar.
Según explicó el columnista, cuando esos pueblos navegaban por aguas conocidas y protegidas, predominaban los conocimientos técnicos y la experiencia acumulada. Sin embargo, al aventurarse hacia zonas profundas y desconocidas, donde existía un riesgo real de no regresar, aparecían rituales, amuletos y ceremonias religiosas impulsadas por las autoridades espirituales de la comunidad. Ese comportamiento fue estudiado por el antropólogo Bronislaw Malinowski, quien desarrolló esas observaciones en su obra “Magic, Science and Religion”, publicada en 1910.
Tomando como referencia ese trabajo antropológico, Rodríguez Ghrimoldi sostuvo que el pensamiento mágico surge cuando el conocimiento técnico o racional ya no alcanza para responder a la incertidumbre. Según planteó, esa lógica permite comprender por qué durante un Mundial, donde el resultado escapa al control de los hinchas, proliferan rituales y cábalas de todo tipo. En ese contexto, concluyó que el fenómeno vivido durante la Copa del Mundo no solo respondió a la pasión por el fútbol, sino también a una necesidad humana de encontrar certezas frente a lo imprevisible.