En una nueva entrega de ‘Periodismo Puro’, Jorge Fontevecchia dialogó con David Julius, fisiólogo estadounidense y ganador del Premio Nobel de Fisiología junto a Ardem Patapoutian por sus descubrimientos sobre los receptores de temperatura y tacto. Julius, profesor y jefe del Departamento de Fisiología en la Universidad de California, San Francisco, revolucionó la neurobiología al identificar el receptor TRPV1, que detecta el calor y el dolor inducidos por la capsaicina, el compuesto picante de los chiles.
Su curiosidad por los productos naturales, como explicó en la entrevista, lo llevó a investigar cómo sustancias cotidianas interactúan con el sistema nervioso, transformando una sensación común como el ardor en una pregunta científica clave.
El experto destacó que su interés surgió de la ‘curiosidad’ por la química de la neurobiología y los productos naturales, subrayando que “la idea de que podemos utilizar compuestos químicos del entorno natural para comprender la fisiología humana, y en particular el sistema nervioso, fue lo que realmente despertó mi interés”. Su equipo creó una biblioteca de millones de fragmentos de ADN de neuronas sensoriales, identificando el gen que codifica TRPV1 tras una ardua búsqueda, un hallazgo que reveló cómo este receptor responde no solo a la capsaicina, sino también a temperaturas dolorosas.
Este descubrimiento, que marcó un antes y después en la comprensión de cómo el sistema nervioso traduce estímulos físicos en señales eléctricas, permitió mapear las vías del dolor desde la piel hasta el cerebro.
En ese sentido el entrevistado explicó que los sistemas sensoriales convierten estímulos del entorno en señales eléctricas, y su investigación introdujo ‘marcadores moleculares’ que ayudan a entender cómo el cerebro interpreta estas señales, desde el ardor de un chile hasta el calor extremo. Este avance, combinado con el descubrimiento del receptor TRPM8 abrió un campo de estudio que hoy abarca desde la oncología hasta la cardiología, con más de 19,000 artículos publicados.