En una nueva entrega de ‘Periodismo puro’, Jorge Fontevecchia conversó con Juan Martín Maldacena sobre el futuro de la inteligencia artificial y su posible impacto en la ciencia. Consultado sobre si algún día esta tecnología podría descubrir una teoría física verdaderamente nueva o si continuaría siendo una herramienta limitada por la falta de intuición humana, el físico fue contundente: “Creo que en el futuro, no sabemos qué tan lejano, no veo ninguna razón por la cual no pueda superar a la inteligencia humana”. De esta manera, Maldacena dejó abierta la posibilidad de que la IA no solo asista a los investigadores, sino que eventualmente alcance capacidades superiores a las de las personas.
Durante la entrevista, Fontevecchia también le preguntó si consideraba a la inteligencia artificial una herramienta o un agente, en el sentido de atribuirle una dimensión cercana a la de una persona. Maldacena respondió que “nosotros siempre tendemos a personificar cosas que no son personas”, una conducta que vinculó con el animismo y con un aspecto propio de la psicología humana.
Sin embargo, reconoció que la tecnología puede comportarse de maneras que generan esa percepción: “A veces se comporta como una persona, da respuestas inteligentes y todo”. El científico también contó que actualmente está intentando aprender a utilizarla y definió ese proceso como un desafío para todos.
Lejos de plantear una mirada de temor frente al avance tecnológico, el investigador se definió como tecnooptimista. Ante la consulta sobre si observaba el desarrollo de la inteligencia artificial con optimismo o preocupación, respondió: “Sí, más que nada, con optimismo”. En ese sentido, sostuvo que la ciencia en general constituye una herramienta que permite acceder a nuevas perspectivas y comprender mejor el mundo. Para el físico, el desarrollo actual ofrece además una cantidad de recursos que facilitan el acercamiento al conocimiento, desde videos y entrevistas hasta libros y explicaciones adaptadas a diferentes niveles.
Maldacena destacó especialmente la posibilidad de utilizar la inteligencia artificial para explicar fenómenos científicos de distintas maneras, algo que, según consideró, puede contribuir a que más personas comprendan aspectos de la realidad sin necesidad de dedicarse profesionalmente a la ciencia. “Eso permite entender mejor muchos aspectos de la realidad”, señaló. Para el físico, se trata de una oportunidad que vale la pena explorar incluso sin convertirla en una dedicación de tiempo completo, porque puede ampliar la mirada sobre aquello que forma parte de la vida cotidiana.