La Selección sufrió pero avanzó a cuartos: victoria 3-2 vs. Egipto a pura emoción y esfuerzo
La Albiceleste nuevamente demostró que no sabe darse por vencida ante la adversidad y frente a un complejo 2 a 0, mostró carácter, potrero y lucidez para empatarlo en tiempo reglamentario y darlo vuelta en los minutos adicionales. Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández los protagonistas de los goles.
Luego de caer por 2-0 en el marcador hasta los 79′ del segundo tiempo, la Selección Argentina sacó a relucir su jerarquía y el mote de campeón del mundo para descontar de la mano de Cristian Romero y asistencia del Lionel Messi, quien posteriormente estamparía el 2-2 con un golazo de volea tras el toque sutil de Gonzalo Montiel para acomodarla. El delirio comenzó a formar parte del banco de suplentes y la gente alentó más que nunca en Atlanta, Estados Unidos, para que el elenco de Lionel Scaloni dé vuelta el resultado.
Los minutos finales fueron no aptos para personas cardíacas debido a la tensión que se vivían en el campo de juego, en las tribunas y en cada rincón de la República Argentina y la intención de no llegar al suplementario por cuestiones físicas y a sabiendas de que la victoria por 3-2 ante Cabo Verde tuvo sus consencuencias.
La Scaloneta evidenció en más de una ocasión que nunca hay que darla por vencida y en el segundo minuto de descuento, Julián Álvarez lanzó la pelota hacia el sector derecho para que Lautaro Martínez comand el contraataque y con un preciso centro asista a Enzo Fernández que de cabeza convirtió el 3-2 sobre Egipto y le dio el pasaje a los cuartos de final de la Copa del Mundo de Canadá, Estados Unidos y México.
Con un Lionel Messi con 39 años y ocho goles, la Albiceleste hace historia y busca disputar los ocho compromisos que tiene este certamen de naciones con un claro objetivo: ser bicampeón del mundo en el último baile del rosarino.

En Qué te pasa, programa conducido por Adriana Salgueiro y Lucas Bertero, repasaron al aire de NET TV los goles de ‘Cuti‘ Romero, el ‘1o‘ y Enzo Fernández que hicieron delirar y rasgar las gargantas a millones y millones de argentinos en todo el mundo.
“Hay una explicación de por qué la pasamos mal y es que hay una explosión de adrenalina cuando vemos el partido porque el cerebro no diferencia si estamos en un peligro real o si hay un partido de la Selección Argentina que estamos perdiendo. Por eso la sudoración, la taquicardia y la hiperventilación“, comenzó diciendo la psicóloga Eliana Amicucci.