Así es el Jardín Japonés de la residencia López Mena, una joya oculta de Maldonado
Ibeth Maisonnave recorrió los ocho jardines que conforman esta joya oculta de la familia propietaria de Buquebus. Pilar Rey reveló cómo un sueño compartido con su exmarido, Juan Carlos López Mena, se transformó en un paraíso inspirado en la perfección de Oriente.
En una nueva entrega de ‘Tu lugar ideal’ Ibeth Maisonnave se adentró en uno de los secretos mejor guardados de Maldonado: el Jardín Japonés de la residencia de la familia López Mena. Esta obra monumental, que combina arquitectura y paisajismo de vanguardia, se ha consolidado como una de las joyas más impactantes de Punta del Este.
Durante el recorrido, Maisonnave conversó con Pilar Rey, propietaria del lugar y pieza fundamental en la creación de este espacio, quien detalló cómo este proyecto nació de una visión personal compartida con su ex pareja, el reconocido empresario Juan Carlos López Mena.
Según relató Pilar el proyecto no fue una ocurrencia azarosa, sino el fruto de una experiencia transformadora del empresario en Asia. “La idea le surge a él por haber vivido en Japón. Su primer barco fue allá y tuvo la suerte de estar cuatro meses con una familia japonesa; siempre quedó con esa sensación espectacular de paz, de las puertas corredizas y la perfección de sus jardines”, explicó la entrevistada. Al radicarse en Uruguay hace más de dos décadas, ese deseo de juventud comenzó a tomar forma de manera ambiciosa: “Hace 15 años que lo armamos; él siempre tuvo ganas de hacer un pequeño jardín hasta que la comunidad japonesa argentina nos propuso hacernos un regalo del proyecto de un primer jardín”.
Lo que comenzó como un pequeño rincón temático evolucionó hasta convertirse en un complejo de ocho jardines japoneses unidos por un arroyo. La propietaria destacó que la autenticidad del lugar reside en la adaptación de la flora local a las técnicas orientales, ya que no era posible importar todas las especies. “La diferencia con otros jardines son las podas. Como no podíamos traer todas las plantas, usamos recursos que teníamos en Uruguay. Tenemos azaleas, camelias y flores como los cerezos, pero lo fuimos haciendo con lo que teníamos”, señaló Rey, resaltando el valor artesanal del paisajismo rioplatense aplicado a la filosofía zen.
Finalmente, la entrevista puso el foco en la simbología y los elementos sagrados que decoran el predio en donde Pilar detalló la presencia de los icónicos puentes rojos y esculturas de piedra traídas especialmente desde Oriente para funcionar como faroles tradicionales. “En los faroles tenemos el fuego, el aire, la tierra… tenemos todos los elementos presentes”, concluyó, subrayando que el diseño respeta el característico zigzagueo japonés que invita a la contemplación.