Moria Casán celebró el histórico gesto de un jugador de Colón y destrozó al machismo en el fútbol
En ‘Biri Biri’, Pablo Muney analizó las repercusiones de los dichos de la conductora, quien se convirtió en la voz más fuerte en respaldar a Ignacio Lago tras su salida del clóset. La icónica actriz calificó al ambiente deportivo como "cruel" y reivindicó la libertad sexual frente a los prejuicios de las hinchadas.
En la última edición de ‘Biri Biri’, Pablo Muney y su equipo destacaron la contundente defensa que realizó Moria Casán tras conocerse que Ignacio Lago, delantero de Colón de Santa Fe, hizo pública su homosexualidad. Desde su programa en El Trece, la “One” tomó la bandera de la visibilidad y celebró la valentía del joven deportista en un medio que ella misma definió como un “marco machista”.
Para Moria, que un futbolista presente a su pareja es un acto de “pureza absoluta”, y criticó la presión social que obliga a los jugadores a tener que dar explicaciones sobre su orientación sexual como si fuera una confesión de culpabilidad.
Acompañada por Nazarena Di Serio, la conductora reflexionó sobre el peso de las etiquetas y la hostilidad que reina en los estadios argentinos. Moria fue tajante al señalar la contradicción de la sociedad: “Qué loco tener que decirlo, como si uno dijera ‘soy hetero’ o ‘soy bi'”. Con su estilo frontal, la actriz lamentó que el insulto homofóbico siga siendo el recurso más básico en las tribunas y auguró que, aunque hoy sea una noticia de impacto, su deseo es que en quince años la sexualidad de un atleta deje de ser un tema de debate público para pasar a ser simplemente parte de su vida privada.
La charla en el programa de la diva no esquivó la cruda realidad que le espera al jugador en el campo de juego. “Quiero ver qué pasa en la cancha”, lanzó la diva con tono desafiante, anticipando que la “crueldad” del ambiente futbolero no tardará en manifestarse. El panel de ‘Biri Biri’ coincidió con esta mirada, subrayando que la intervención de Casán es fundamental para ponerle un freno al prejuicio. Para la icónica artista, el sentimiento que mostró Lago al enrostrarle su amor al mundo es un avance cultural que expone la fragilidad de los códigos conservadores que todavía rigen en la Asociación del Fútbol Argentino.
Moria también aprovechó el espacio para desmitificar la cultura del vestuario con su habitual picardía y recordó los famosos besos entre Maradona y Caniggia como ejemplos de afecto que, en su momento, rompieron con la rigidez masculina del deporte. Según su visión, los varones comparten gestos y códigos de cercanía en la intimidad del fútbol que muchas veces son juzgados afuera, demostrando una hipocresía social que ella no está dispuesta a dejar pasar. “Que no sea un insulto a la sexualidad de la gente”, exigió, pidiendo una transformación real en la ética de los aficionados y dirigentes.