Emprender en familia: cómo evitar que los vínculos afectivos pongan en riesgo el negocio
En ‘Emprendi2’, Ornella Flench dialogó con las abogadas Alejandra Esquivel y Noelia Tucci sobre el desafío de hacer negocios con parientes. Las expertas hablaron de los tres sistemas que colisionan en silencio y las herramientas legales para prevenir el conflicto.
En una nueva entrega de ‘Emprendi2’, Ornella Flench conversó con Alejandra Esquivel y Noelia Tucci, las abogadas a cargo del estudio jurídico Tucci-Esquivel, quienes brindan asesoramiento estratégico, prevención legal y estructuración de empresas familiares. En ese contexto, las expertas hablaron del desafío de emprender con familiares y cómo potenciar esas uniones sin morir en el intento.
Las especialistas explicaron que, al momento de iniciar un proyecto comercial con un lazo afectivo de por medio, la energía y la confianza iniciales suelen cegar a los fundadores, provocando que se postergue la firma de contratos y se maneje todo bajo la informalidad de la palabra, un error crítico que pasa factura en el mediano plazo.
La problemática central de estas organizaciones radica en la inevitable aparición de crisis originadas por la divergencia de miradas entre sus miembros, un escenario que se torna destructivo si no existen pautas previas. Esquivel fundamentó que la empresa familiar posee una complejidad única en el mundo corporativo debido a que en ella subsisten y se interrelacionan todo el tiempo tres sistemas sumamente sensibles: la empresa propiamente dicha, la familia y el patrimonio. Cuando estos tres ejes se cruzan sin reglas claras, la toma de decisiones comerciales se contamina por los sentimientos y las viejas facturas del pasado, lo que suele derivar en la parálisis o la disolución de la firma.
Para graficar la superposición de funciones, Alejandra hizo foco en el rol del fundador, quien usualmente debe lidiar con la pesada carga de ejercer roles contradictorios de manera simultánea en su rutina diaria. La experta detalló el caso del padre de familia que, al mismo tiempo, es el director ejecutivo y el dueño mayoritario de las acciones de la sociedad. Mientras en el ámbito del hogar este líder busca la armonía y la igualdad absoluta entre sus hijos, al trasladarse a la oficina esa lógica igualitaria choca de frente con la necesidad de eficiencia y meritocracia, obligándolo a elegir al heredero más capacitado por sobre el resto.
Frente a este complejo panorama que mezcla los sentimientos con las finanzas, las profesionales destacaron la urgencia de cambiar el paradigma tradicional de las consultas legales y empezar a utilizar el derecho como un escudo protector antes de que estalle la tormenta. “Nosotras trabajamos mucho en la prevención. ¿Cuándo vamos al abogado? Cuando ya tenemos un problema instalado. Pero en realidad el derecho tiene un montón de herramientas para prevenir, para planificar y para organizar la estructura”, argumentó Esquivel, derribando el mito de que los letrados solo intervienen para dirimir litigios económicos o divorcios controvertidos.