Gran Hermano Uruguay cambió las reglas del juego y tomó una decisión que lo diferencia de Argentina
El reality tuvo su primera gala en Canal 10 y apostó por recuperar la esencia original del formato con un aislamiento mucho más estricto, sin repechajes ni nuevos ingresos y con un casting exclusivo de ciudadanos uruguayos.
En una nueva entrega de ‘Gossip’, Leo Arias y su equipo analizaron el esperado estreno de ‘Gran Hermano Uruguay’, que debutó el 20 de septiembre por Canal 10 y utiliza la histórica casa que Telefe empleó para las ediciones argentinas del reality. La primera gala estuvo marcada por el saludo de ‘El Big’, quien presentó a los 21 participantes y sorprendió al anunciar las estrictas condiciones que regirán durante la competencia. El programa, grabado en los estudios de Buenos Aires, tuvo además un destacado desempeño de audiencia y generó rápidamente repercusiones entre los integrantes del ciclo de Net TV.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la decisión de recuperar la esencia original del formato como experimento social, con un aislamiento estricto y total. La producción determinó que los 21 participantes iniciales permanecerán como el grupo cerrado de la competencia, sin repechajes ni nuevos ingresos durante el juego. Solo se contempla un backup médico reservado para una eventual emergencia de fuerza mayor al comienzo del ciclo. Para reforzar el aislamiento durante los aproximadamente 90 días de competencia, los concursantes atraviesan previamente un período en un hotel de Argentina, donde se les retiran los celulares y se les impide mirar televisión antes de ingresar a la casa.
La edición uruguaya también estableció una condición particular para su casting: todos los participantes debían ser ciudadanos uruguayos. La decisión dejó afuera a los aspirantes argentinos y generó polémica, aunque durante el análisis de ‘Gossip’ se planteó que la elección podía estar vinculada con el interés de que la primera edición del país tuviera una identidad completamente local. En ese sentido, Leo señaló: “Ahora se entiende por qué no hay ni un argentino, ellos querían que en la primera edición fueran todos uruguayos, que la gente mimetice, ¿les fue bien porque volvieron a las fuentes?”.
Álvaro Norro puso el foco en otro elemento que podría explicar la expectativa alrededor del estreno y recordó el contexto en el que comenzó esta nueva edición. “Les fue bien porque era el primero, y por ahí ellos están con uruguayos que ganaron dos veces, con una uruguaya finalista, con los tres Gran Hermanos últimos Uruguay fue el protagonista”, sostuvo. Carla Bunny coincidió en que el interés podía estar relacionado con el reciente cierre de la edición argentina: “Además vienen manija desde el Gran Hermano nuestro que terminó hace dos días y bueno arrancan ellos que están así, es el primero en el país, es obvio que la va a romper”.
Durante el análisis también apareció una diferencia respecto de otras versiones regionales del formato. El conductor señaló que, a diferencia de Chile, donde existe un consumo más centrado en sus propias figuras, Uruguay mantiene una relación muy cercana con la cultura popular argentina, ya que varias personalidades uruguayas son reconocidas por el público de ambos países. Como ejemplo, mencionó a figuras como el Negro Rada, China Zorrilla y Natalia Oreiro, además de los modelos uruguayos que trabajan en Argentina. En ese contexto, destacó el resultado de audiencia alcanzado por el debut, que tuvo un pico de 28 puntos, mientras en redes también aparecieron comentarios sobre el regreso de participantes desconocidos para el público.