El triunfo de Sol Abraham contra Yipio en Gran Hermano quedó bajo la lupa tras el resultado que contradijo a las encuestas
La participante se consagró con el 51,8% frente a Yipio, pero su triunfo quedó envuelto en cuestionamientos por su regreso al reality, las versiones sobre un supuesto arreglo y la diferencia entre el resultado oficial y las encuestas que daban como favorita a la uruguaya.
En una nueva entrega de ‘Gossip’, Leo Arias y Anamá Ferreira analizaron el polémico desenlace de Gran Hermano: la edición dorada, donde Sol Abraham se consagró ganadora con el 51,8% de los votos frente a Yipio. El resultado generó una fuerte reacción entre los seguidores del programa y volvió a instalar las acusaciones de “Gran Armado”, fraude y supuesto acomodo, mientras que la tensión también se trasladó al estudio de televisión, donde la vencedora fue recibida con abucheos, insultos y hasta agua y basura.
Uno de los principales argumentos de quienes cuestionaron el resultado estuvo relacionado con el recorrido de Sol dentro de la competencia, ya que la participante había sido expulsada de la casa por la producción tras reiteradas infracciones a las reglas, vinculadas con sus constantes expresiones de extrañar a su hija luego de regresar de un intercambio en La Casa de los Famosos. Sin embargo, posteriormente recibió un Golden Ticket que le permitió volver al juego y llegar hasta la definición. A esto se sumó, en los días previos a la final, la filtración de una supuesta conversación en el confesionario en la que expresaba su temor a perder y quedar segunda: “Tengo miedo de no ganar y ser una loser…”. El fragmento terminaba con una frase inconclusa: “Les pedí que si ven que no voy a ganar…”, lo que alimentó las teorías sobre un supuesto acuerdo con la producción.
La controversia se profundizó después de que Sol abandonara la casa y se dirigiera al estudio de Telefe en Martínez. Allí, la tribuna la recibió con abucheos, insultos y lanzamiento de agua y basura, mientras que Yipio obtuvo una recepción completamente diferente, con aplausos y muestras de afecto. El contraste también estuvo presente en las redes sociales, donde una parte importante de los seguidores cuestionó el resultado. Sin embargo, pese a las críticas que recibió tanto del público como de sus propios compañeros durante el reality, la ganadora terminó quedándose con 70 millones de pesos, los intereses financieros generados y una casa prefabricada.
Durante el análisis en ‘Gossip’, Anamá cuestionó la diferencia entre las encuestas y el resultado oficial. La panelista contó que la medición realizada por el programa daba como ganadora a Yipio y destacó que la participante uruguaya también contaba con apoyo en su país, donde el público estaba habilitado para votar. “¿Pero qué pasó entonces? ¿Hubo una mano engrasada?”, planteó la conductora, antes de preguntarse si los votos podían ser manipulados, aunque reconoció que se trata de un mecanismo difícil de alterar.
El planteo abrió una discusión sobre la transparencia de la votación, donde Carla Bunny recordó que algo similar había ocurrido durante la edición de Furia, cuando el fandom reclamó que se hicieran públicos los votos para poder verificarlos. “No sé si se puede chequear los votos ahora”, señaló. Álvaro Norro, en tanto, retomó una frase que Emanuel Di Gioia había expresado antes de la final y sostuvo que en esta edición “no gana el que tenga fandom sino el que tenga más dinero para pagar los votos”. Así, el panel dejó planteada la controversia que rodeó al triunfo de Sol sin que se presentaran pruebas que confirmaran una manipulación de la votación.