Fin del Potenciar Trabajo: el Gobierno dará de baja 900 mil planes y los reemplazará por vouchers de capacitación
La Dra. Natalia Ponce de León detalló el cierre definitivo del esquema de asistencia heredado. Desde abril, los beneficiarios del programa ‘Volver al Trabajo’ dejarán de percibir los $78 mil mensuales para integrarse a un sistema de formación e inserción laboral obligatoria.
En una nueva entrega de ‘Jubilate en vivo’, la Dra. Natalia Ponce de León analizó la decisión estratégica del gobierno de Javier Milei de poner fin al esquema del antiguo Potenciar Trabajo. A partir de este mes de abril, el Ministerio de Capital Humano, bajo la gestión de Sandra Pettovello, procederá a la baja de aproximadamente 900 mil planes sociales que hasta ahora otorgaban un beneficio de $78 mil mensuales.
Según la hoja de ruta oficial, estas transferencias directas serán sustituidas por un sistema de vouchers de capacitación laboral, marcando un cambio de paradigma en la política social que busca eliminar la intermediación y fomentar la formación obligatoria de los beneficiarios.
La medida representa la culminación de un proceso de rediseño que comenzó con el congelamiento del programa original y la división de su universo en dos grandes grupos. Mientras que cerca de 300 mil personas con dificultades severas de inserción mantendrán un esquema de asistencia permanente, los 900 mil alcanzados por esta nueva disposición ya comenzaron a recibir notificaciones vía la aplicación Mi Argentina. El Gobierno estableció que el plazo de 24 meses de sostenimiento del esquema anterior se cumple este mes, decidiendo no prorrogarlo para dar paso a un modelo basado estrictamente en el incentivo educativo y técnico.
El funcionamiento de este nuevo sistema de vouchers introduce una lógica operativa inédita donde el Estado dejará de otorgar transferencias generalizadas para condicionar el recurso a la voluntad de formación. Los beneficiarios deberán inscribirse formalmente en una red federal de instituciones y centros de capacitación que ofrecerán cursos adaptados a las necesidades productivas de cada provincia. En este esquema, el dinero no será gestionado por organizaciones sociales ni centros de formación, sino que se asignará directamente al individuo, quien tendrá la libertad de elegir dónde y en qué especializarse dentro de la oferta oficial disponible.
Ponce de León subrayó que en el Ejecutivo nacional reconocen que no todos los actuales titulares optarán por el nuevo sistema de vouchers ya que se prevé que una parte de los beneficiarios, que actualmente se desempeña en la informalidad, podría no manifestar interés en la capacitación obligatoria, lo que redundaría en un ahorro fiscal adicional. Para el oficialismo, la modificación no implica retirar a las personas del mercado laboral, sino intervenir de una forma más eficiente, transformando lo que era una asistencia de supervivencia en un motor de formación técnica que responda a la demanda real de trabajo en el país.