En una nueva entrega de ‘Longobardi’, el periodista analizó la investigación periodística publicada por el diario Clarín sobre el patrimonio de Javier Faroni. El informe pone el foco en el empresario y su pareja, Erica Gillette, quienes habrían destinado cerca de 11,7 millones de dólares a la adquisición de al menos cuatro propiedades de lujo en Miami. El análisis se centra en la metodología utilizada para realizar estas operaciones, que según la Justicia local, fue diseñada para ocultar la titularidad real de los activos y dificultar el rastreo del origen de los fondos.
La investigación detalla que las compras se estructuraron mediante una red de sociedades registradas en el estado de Florida, las cuales contaban con una actividad comercial escasa o nula. Estas compañías actuaron como vehículos para la tenencia de propiedades, una maniobra conocida como “sociedades en cascada” que, según los peritos, permite a los inversores mantener privacidad y evadir los controles financieros habituales. Este punto es central en el expediente judicial, ya que la opacidad de estas firmas es lo que motivó las sospechas sobre la licitud del dinero invertido.
Entre las transacciones más relevantes mencionadas en el relevamiento, destaca la compra de una unidad en Sunny Isles Beach por 3,3 millones de dólares, operada a través de la firma Xilux Corp, registrada apenas meses antes de concretar la operación. A esto se suma la adquisición de una propiedad en el exclusivo complejo Acqualina, realizada mediante la sociedad Xulix II Corp por un monto de 6,99 millones de dólares. Estas compras, sumadas a otros condominios menores, alcanzan la cifra millonaria que ahora está bajo la lupa de los investigadores.
Paralelamente, la Justicia argentina profundiza el vínculo comercial entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y TourProdEnter LLC, la firma asociada a Faroni. El contrato, vigente desde 2021 y con validez hasta 2026, otorgó a la empresa de Faroni el rol de agente comercial internacional de la AFA, permitiéndole cobrar comisiones de hasta un 40% sobre los ingresos y gestionar la logística de la entidad. Las autoridades sospechan que una parte significativa de los fondos generados por este acuerdo podría haber sido desviada hacia el mercado inmobiliario estadounidense.
Ante la gravedad de los indicios, el Poder Judicial ha dispuesto medidas rigurosas que incluyen el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Faroni, Gillette y otros allegados al empresario. Asimismo, se han cursado pedidos formales de información a los Estados Unidos para obtener detalles precisos sobre las operaciones de las sociedades involucradas. El objetivo de estas diligencias es establecer una correlación directa entre los ingresos percibidos por los contratos deportivos y las millonarias adquisiciones en las playas de la Florida.