China restringió los chatbots con IA para evitar vínculos afectivos con menores
El periodista Facundo Maceira analizó la nueva regulación impulsada por el gobierno chino, que obligó a gigantes tecnológicos como Alibaba, ByteDance y Tencent a modificar o eliminar funciones de sus asistentes de inteligencia artificial para impedir que desarrollen relaciones emocionales con usuarios menores de 18 años.
En una nueva emisión de ‘Modo Fontevecchia’, Facundo Maceira abordó la decisión adoptada por el Gobierno de China de restringir el funcionamiento de los modelos de inteligencia artificial conversacional. La medida obliga a empresas como Alibaba, ByteDance y Tencent a eliminar o modificar aquellas funciones que permitían humanizar a los chatbots, con el objetivo de evitar que los menores de edad desarrollen vínculos afectivos con estas herramientas.
El crecimiento de la inteligencia artificial generativa transformó la forma en que los usuarios interactúan con la tecnología. Gracias al formato conversacional, los chatbots no solo facilitan la búsqueda de información mediante lenguaje natural, sino que también generan la sensación de estar dialogando con una persona. En ese contexto, distintas compañías habían incorporado funciones que permitían personalizar estos asistentes para que actuaran como amigos, parejas románticas, psicólogos o incluso como réplicas de artistas y familiares fallecidos.
Esa evolución despertó la preocupación de las autoridades chinas. A través de la Administración del Ciberespacio, el Gobierno resolvió prohibir que los chatbots puedan establecer relaciones afectivas con menores de 18 años o generar contenidos que deterioren los vínculos de las personas con su entorno real. La decisión forma parte de un endurecimiento de la legislación que regula el desarrollo y uso de la inteligencia artificial dentro del país.
La nueva normativa también provocó cambios inmediatos en las plataformas que ofrecían este tipo de servicios. Según informó el periodista, algunas compañías optaron por eliminar directamente determinadas funciones, aunque la legislación no prohíbe de manera absoluta que los asistentes conserven rasgos humanizados. El problema, de acuerdo con la información difundida, radica en la dificultad para supervisar el uso que hacen los usuarios y garantizar el cumplimiento de las nuevas exigencias.
Como consecuencia de ese escenario, ByteDance resolvió cerrar Doubao, mientras que Alibaba desactivó las funciones de personalización de sus compañeros de inteligencia artificial y Tencent hizo lo propio con Yuanbao. De esta manera, las principales empresas tecnológicas del país comenzaron a adecuar sus plataformas a las nuevas disposiciones impulsadas por el Gobierno chino para reforzar el control sobre las interacciones entre los usuarios y los sistemas de inteligencia artificial.