Morosidad bancaria: la propuesta que busca que las deudas con intereses usurarios puedan quedar sin efecto
En el debut de ‘Orden en la sala’, el abogado Gastón Marano explicó un proyecto que plantea un procedimiento judicial gratuito para los deudores y establece que, si un juez determina que existió usura, la deuda podría considerarse inexistente.
El abogado Mauricio D’Alessandro debutó como conductor de ‘Orden en la sala’, el nuevo talk show judicial de Net TV, que tuvo su estreno el domingo 27 de septiembre a las 21. En su primera emisión, el programa puso bajo la lupa la problemática de la morosidad bancaria en Argentina, a partir de un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) que ubicó al país con un 7,3% de los préstamos al sector privado en situación irregular, frente a un promedio regional del 2,78%. En ese contexto, el abogado Gastón Marano presentó una propuesta para modificar la manera en que se abordan las deudas que incluyen intereses que podrían ser considerados usurarios.
Durante el debate, Marano explicó que los organismos de defensa del consumidor de todo el país pueden recibir denuncias frente a situaciones que involucren a bancos, tarjetas de crédito y prestamistas privados. Sin embargo, cuestionó que tanto el Gobierno nacional como los proyectos que se discuten en el Congreso estén enfocados principalmente en generar mecanismos para que los deudores puedan pagar, mediante facilidades o reducción de intereses. Frente a ese escenario, sostuvo que su iniciativa parte de otro principio: “de un hecho ilícito no nacen derechos” y, por lo tanto, si un juez determina que existió usura, la deuda debería considerarse inexistente.
El letrado explicó que el proyecto establece un parámetro vinculado con las tasas de interés habituales que publica el Banco Central de la República Argentina. Según detalló, se consideraría usuraria una tasa que supere en 1,5 veces la tasa normal y habitual para determinadas operaciones. Como ejemplo, planteó que si la tasa normal fuera del 40% y una persona recibiera un préstamo con una tasa del 150%, 200% o 300%, existiría un elemento concreto para analizar si se configuró una situación de usura. La determinación, de todos modos, quedaría en manos de un juez.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la creación de un proceso sumarísimo, basado en los mecanismos de amparo judicial, para que los deudores puedan presentarse de manera gratuita y federal sin necesidad de contratar un abogado. Marano justificó esa alternativa por la diferencia de poder entre las entidades financieras y quienes tienen una deuda: mientras bancos y tarjetas cuentan con equipos jurídicos, una persona que ya tiene dificultades para afrontar sus obligaciones podría tampoco estar en condiciones de pagar una representación legal. Por eso, planteó que el fiscal intervenga para garantizar la defensa del deudor.
El procedimiento propuesto contempla que, una vez iniciado el reclamo, se convoque a una audiencia dentro de los cinco días hábiles judiciales. Si las partes llegan a un acuerdo, el conflicto quedaría resuelto en esa instancia. En caso contrario, el defensor planteó que el juez ordene una pericia sumarísima de 72 horas a cargo de peritos fiscales para determinar exclusivamente si existió usura en las tasas aplicadas. Con ese resultado, el magistrado tendría otras 48 horas para dictar sentencia y, si se determina que hubo usura, la deuda sería considerada inexistente y el deudor no debería pagarla, según explicó el abogado durante el debut de ‘Orden en la sala’.