Carolina Jiménez Sandoval advirtió que el ataque a Caracas carece de aval legal y pone en riesgo a la región
La presidenta de WOLA analizó las implicancias jurídicas del ataque militar ordenado por la administración Trump. La experta advirtió sobre las ejecuciones extrajudiciales y la tensión en las Fuerzas Armadas norteamericanas.
En una nueva entrega de ‘Periodismo Puro’, Jorge Fontevecchia conversó con Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de WOLA, sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que tuvo su punto más crítico con el bombardeo a Caracas el pasado 3 de enero. Al analizar el impacto de este ataque, la experta fue tajante al señalar la gravedad del suceso: “Lo primero que hay que decir es que es un muy mal precedente el levantarnos en la madrugada del 3 de enero con las noticias de que una capital sudamericana, en este caso la ciudad de Caracas, está siendo bombardeada”. Para Jiménez Sandoval, esto constituye una violación al derecho internacional que genera un profundo estado de conmoción en la población venezolana.
Respecto a las operaciones navales que Washington justifica como lucha contra el tráfico de drogas, la especialista denunció que se trata de una distorsión legal y en ese sentido, puntualizó: “Estados Unidos no está técnicamente en guerra ni con Venezuela, ni con Colombia, ni con ninguno de estos países, por lo tanto, fueron sencillamente ataques militares contra embarcaciones que supuestamente traficaban drogas”.
Según explicó la entrevistada, el gobierno estadounidense sustituyó una política efectiva de interceptación y debido proceso por una de bombardeos directos, lo que, a su criterio, transforma estas acciones en ejecuciones extrajudiciales al ignorar la presunción de inocencia de los tripulantes.
La entrevista también puso el foco en la crisis interna que atraviesan las fuerzas de seguridad norteamericanas ante órdenes que carecen de aval legislativo en donde Jiménez Sandoval reflexionó: “Hay un debate en las Fuerzas Armadas sobre el cumplimiento o no de órdenes que ellos mismos consideran ilegales y, pareciera, lo que nos están indicando esas renuncias es que lo que prefieren es dejar de operar bajo ese esquema antes de seguir cometiendo acciones que ellos mismos consideran ilegales dentro del marco de su esquema constitucional”.
Finalmente, la presidenta de WOLA advirtió que el vacío legal de estas intervenciones unilaterales tendrá consecuencias para los uniformados más allá del presente mandato presidencial. Al no contar con autorización explícita del Congreso ni cumplir con los protocolos internacionales, los efectivos quedan expuestos a futuras sanciones jurídicas. La invitada concluyó que el momento regional es “tremendamente delicado”, ya que el uso de la fuerza sin sustento fáctico ni derecho de guerra no solo no garantiza una transición democrática, sino que establece un estándar de violencia institucional que pone en riesgo la estabilidad de toda América Latina.