John Joseph Haldane analizó el impacto del Papa Francisco: “Era un individuo bastante sensible y cercano”
En una nueva edición de ‘Periodismo Puro’, conducida por Jorge Fontevecchia, el filósofo escocés, profesor emérito de St. Andrews y asesor papal, compartió su visión sobre el pontificado de Francisco y su influencia más allá de la religión.
En una nueva entrega de ‘Periodismo Puro’, el filósofo escocés John Joseph Haldane, profesor emérito de la Universidad de St. Andrews y asesor del Vaticano, ofreció una profunda reflexión sobre su experiencia en la Santa Sede y el impacto global del Papa Francisco. Reconocido por su trabajo en filosofía moral y su cercanía al Vaticano, Haldane destacó cómo el estilo personal y directo del papa argentino ha resonado incluso en sectores no religiosos, marcando un contraste con la rigurosidad teológica de sus predecesores.
Su análisis abordó la calidez humana de Jorge Bergoglio, pero también los desafíos que esto ha generado en términos de claridad doctrinal. En ese sentido, el experto señaló: “Francisco fue visto como alguien que no era, por decirlo de alguna manera, un teólogo teórico, no estaba involucrado en distinciones y argumentos abstractos y doctrinales ni en clasificaciones, sino que tenía un compromiso personal con lo humano”.
El invitado resaltó la espontaneidad del papa, como su hábito de llamar por teléfono a personas comunes tras conocer sus historias, lo que generó una conexión emocional con audiencias diversas. Sin embargo, también apuntó que esta falta de disciplina intelectual, a diferencia de papas como Juan Pablo II o Benedicto XVI, llevó a confusiones, ya que Francisco “podía decir una cosa a un grupo y luego algo diferente a otro, porque estaba comunicándose a nivel del corazón, pero no a nivel del intelecto”, agregó.
El filósofo subrayó además: “Puedo entender su atractivo, especialmente para quienes no están interesados en asuntos religiosos. Puedo ver el encanto que tiene en su espontaneidad al responder”.
Sin embargo, señaló que esta espontaneidad generó frustraciones por la ambigüedad en sus mensajes, ya que “la gente pensaba: ‘Oh, él está de acuerdo con nosotros’, y luego decía algo que parecía ir en sentido contrario”. Haldane contrastó este estilo con la claridad de Benedicto XVI y anticipó que el papa León, actual pontífice, podría combinar una personalidad afable con un enfoque más mesurado, similar al de Juan Pablo II, aunque manteniendo una sensibilidad cercana.