La pobreza en Argentina cambió y Javier Auyero advirtió por un nuevo fenómeno: “Los sectores populares están mucho más endeudados”
El sociólogo analizó las distintas formas que adoptan los sectores populares para llegar a fin de mes y destacó el crecimiento del endeudamiento. También comparó las estrategias actuales con las de hace 25 años.
En una nueva entrega de ‘Periodismo Puro’, Jorge Fontevecchia conversó con el sociólogo y escritor Javier Auyero, quien analizó la situación de la pobreza estructural en Argentina a partir de las investigaciones desarrolladas en sus distintos libros. Durante la entrevista, el periodista le preguntó qué cambia cuando se observa la pobreza en una perspectiva de largo plazo y no únicamente como una fotografía del presente, especialmente a partir de la diferencia entre sobrevivir y progresar.
Auyero explicó que para comprender cómo las familias pobres logran sobrevivir es necesario conocer de cerca sus presupuestos y las distintas estrategias que utilizan para resolver sus necesidades. A partir del trabajo realizado junto a Sofía con familias de la zona de Quilmes, señaló que, a diferencia de lo que ocurre en otros contextos, la vivienda no representa necesariamente el principal gasto para muchos hogares del conurbano bonaerense. “En el presupuesto de las familias populares en el conurbano bonaerense no hay ningún ítem que diga: pago de alquiler, en general”, explicó, y atribuyó esta situación a que muchas familias son propietarias o semipropietarias de viviendas obtenidas mediante acciones colectivas.
Al comparar estas estrategias con las de hace 25 años, Auyero destacó una transformación en los actores a los que recurren las familias para resolver sus problemas. El sociólogo recordó que cuando escribió ‘La política de los pobres’, centrado en el clientelismo en Argentina, los punteros políticos tenían un papel central: ante la necesidad de medicamentos, comida o dinero para un funeral, las personas acudían al referente del barrio. “Hoy este actor todavía existe, pero no es tan importante”, explicó.
El experto sostuvo que, al analizar el presente, aparece con mayor claridad el enorme esfuerzo que realizan las familias para combinar diferentes recursos y lograr sostenerse económicamente. Definió este proceso como una suerte de “bricolage”, que puede incluir desde pedir ayuda a un vecino hasta recurrir al trabajo informal, participar en circuitos ilícitos, recibir asistencia estatal, acudir a comedores o acceder a alimentos a través de la escuela. Según describió, lo que para una persona con ingresos estables puede ser una administración sencilla del dinero, para una familia de sectores populares supone “un esfuerzo enorme de tratar de combinar distintas tácticas en esa estrategia de cómo llegar a fin de mes”.
En cambio, según las entrevistas que realiza actualmente, apareció con fuerza la figura del prestamista, un actor que, de acuerdo con Auyero, prácticamente no existía en sus investigaciones de hace 25 años. El sociólogo señaló que algunos de estos prestamistas pueden utilizar métodos violentos para recuperar las deudas y vinculó este fenómeno con un mayor nivel de endeudamiento de los sectores populares. “Los sectores populares están mucho más endeudados de lo que estaban antes, no solo endeudados con tarjetas, sino con vecinos”, sostuvo, y remarcó que estas nuevas formas de deuda también modificaron las estrategias que las familias utilizan para sobrevivir.