Ricardo Biasotti impulsó el debate por la ley contra las falsas denuncias: “Se busca terminar con la condena social”
En ‘Culpable o Inocente’ analizaron el impacto del relato del ex de Andrea del Boca en la presentación de un proyecto que busca penalizar las denuncias infundadas. Los abogados Martín Leiro, Juan Francisco Venturino y Diego Quiroz debatieron sobre la falta de estadísticas, el estigma en casos de abuso y los riesgos de un sistema judicial que no logra separar los hechos de las acusaciones falsas.
En una nueva entrega de ‘Culpable o Inocente’, el programa conducido por Diego Suárez y Ana Rosenfeld , el eje central fue el debate generado tras la presentación de un proyecto de ley destinado a sancionar las falsas denuncias. El evento contó con la participación de Ricardo Biasotti, quien aportó su testimonio basado en la batalla judicial que mantuvo contra Andrea del Boca por cargos de violencia y abuso de los que fue sobreseído. Biasotti se presentó como una voz de peso para ilustrar el daño que, según su visión, provocan las acusaciones infundadas en la vida de una persona, marcando la importancia de que el Congreso avance en una norma que proteja a quienes son blanco de estrategias judiciales engañosas.
El abogado Martín Leiro analizó el fenómeno desde la trinchera del derecho penal, confirmando que las denuncias de este tipo son una preocupación creciente para los profesionales del sector. Leiro explicó que, ante delitos de integridad sexual, la justicia suele actuar con un impulso que a veces deja de lado la presunción de inocencia del acusado debido a la presión social.
El letrado confesó que, en su práctica profesional, sólo asume la defensa en este tipo de causas cuando logra establecer una relación de confianza absoluta con su cliente bajo secreto profesional, reconociendo que la sensibilidad de estos temas los convierte en armas de doble filo en procesos de familia o divorcios conflictivos.
Por otro lado, el Dr. Juan Francisco Venturino advirtió sobre la falta de “anticuerpos” del sistema judicial argentino para distinguir entre denuncias legítimas y aquellas que buscan un perjuicio colateral. Para el abogado, el problema radica en que la sociedad tiende a juzgar de manera inmediata ante delitos que generan una repugnancia lógica, como el abuso infantil, provocando que el sospechoso sea condenado socialmente mucho antes de que exista una sentencia firme. Venturino señaló que, aunque se logre una absolución plena tras años de litigio, el estigma y el daño moral suelen ser irreversibles para la persona que ha sido señalada falsamente.
En una postura que aportó equilibrio al debate, el abogado Diego Quiroz advirtió que, si bien existen casos individuales que son dramáticos, no hay estadísticas nacionales que confirmen que las falsas denuncias sean un problema masivo. Citando informes de la ONU de 2024, Quiroz remarcó que el volumen cuantitativo de estas situaciones no representaría una alarma estadística real a nivel sistémico. Para el especialista, es fundamental tener cautela al legislar sobre la base de testimonios mediáticos para no desproteger a las víctimas reales de violencia, quienes muchas veces ya enfrentan barreras considerables para acceder a la justicia.