Diego Cabot ratificó su investigación ante la Justicia: “Los cruces de información confirmaron que era real”
Marcelo Longobardi analizó la maratónica declaración de Diego Cabot. El testigo clave reconoció los originales en el tribunal y relató cómo fue la trastienda de la entrega de los manuscritos de Oscar Centeno.
En una nueva entrega de ‘Longobardi’, Marcelo Longobardi se metió de lleno en la declaración testimonial de Diego Cabot, quien inauguró la etapa de testigos en el juicio oral contra la ex presidenta Cristina Kirchner y otros 85 acusados. Durante una audiencia extenuante de más de 13 horas, el periodista del diario La Nación defendió la solidez de su investigación y reconoció ante el Tribunal Oral Federal 7 los ocho cuadernos originales que dieron origen al proceso.
Bajo la mirada atenta de la fiscal Fabiana León y del propio Oscar Centeno, Cabot detalló cómo la corroboración de datos y domicilios lo llevó a la “convicción muy fuerte” de que las anotaciones eran un relato fiel de la recaudación de fondos ilegales.
El testimonio del periodista permitió reconstruir la “hoja de ruta” de la corrupción, mencionando puntos clave como la Quinta de Olivos y el departamento de Juncal y Uruguay, donde se habrían realizado las entregas de dinero. Ante las preguntas de las defensas, el periodista recordó el momento exacto en que recibió la caja de manos de su vecino, Oscar Bacigalupo, quien custodiaba el material por temor a que Centeno fuera allanado. “Le pedí un cuchillo y la abrí ahí para ver de qué se trata”, relató sobre aquel primer encuentro en el que descubrió los manuscritos, videos en DVD y facturas de marroquinería que probaban la compra de bolsos para el traslado del efectivo.
Un punto crucial de la declaración fue la preservación de la prueba en donde el testigo explicó que trabajó de manera silenciosa entre enero y abril de 2018, manteniendo los originales en su propia casa antes de judicializar el tema. Ante la incertidumbre de cómo reaccionarían los empresarios poderosos denunciados, el periodista optó por fotocopiar y fotografiar la totalidad del material en la redacción del diario durante una madrugada, asegurando que “no se salteó nada”. Esta etapa de investigación previa fue fundamental para dotar de sustento a la denuncia que finalmente presentaría ante el fiscal Carlos Stornelli.
Durante el interrogatorio, Cabot también aclaró por qué decidió no publicar la investigación antes de realizar la denuncia formal. Ante los cuestionamientos de la defensa de Oscar Thomas, el periodista fue categórico: “Como eran documentos privados, no hice ninguna publicación; hice la denuncia para que se investigara”. De esta forma, desarticuló las críticas que buscaban señalar una intencionalidad mediática, asegurando que su labor fue cubrir un movimiento judicial que derivó en detenciones y allanamientos una vez que la prueba estuvo en manos de la Justicia.