Manuel Adorni admitió que omitió declarar USD 300.000 en Bitcoin ante la Oficina Anticorrupción: “Ahorramos en negro”
El funcionario admitió que el Gobierno excluyó deliberadamente información clave de una presentación oficial, pese a que sus discursos públicos sostienen lo contrario. La revelación expone una contradicción entre lo informado al Congreso y la narrativa que la gestión viene defendiendo desde hace meses.
Marcelo Longobardi se metió de lleno con la noticia que sacudió el escenario político tras conocerse la declaración que ayer por la tarde dio a conocer Manuel Adorni en La Nación+ en donde admitió públicamente que omitió declarar cientos de miles de dólares en sus presentaciones de bienes ante la Oficina Anticorrupción (OA). El funcionario nacional reconoció la millonaria inconsistencia en su patrimonio, desatando una fuerte polémica que contradice de forma directa sus propias declaraciones brindadas ante el Congreso de la Nación y en reiteradas conferencias de prensa desde la Casa Rosada. “Ahorramos en negro, como todos los argentinos“, justificó de manera polémica el ministro coordinador.
La omisión admitida se centra en una millonaria inversión en criptomonedas que el funcionario utilizó para adquirir propiedades y otros bienes. Según detalló Adorni, comenzó a incursionar en el mercado virtual en 2013 y, entre 2014 y 2018, consolidó una fuerte ganancia junto a su esposa. “Reconstruyendo la historia, invertimos 200 mil dólares en bitcoin y ganamos unos 300 mil”, reveló el jefe de Gabinete, argumentando que se trataba de un dinero originalmente destinado a la educación y el futuro de sus hijos, el cual decidió transparentar recién ahora que la Justicia detectó gastos que no se condicen con sus ingresos declarados.
Esta nueva versión echa por tierra el descargo que el propio Adorni había realizado el pasado 29 de abril ante los legisladores, bajo la atenta mirada del presidente Javier Milei desde el palco del Congreso. En aquella oportunidad, el funcionario había garantizado bajo juramento que en sus declaraciones figuraban “todos los detalles de los bienes” y que “nunca existió ocultación alguna”, posición que también blindó ante los periodistas acreditados en la Casa Rosada durante los meses de marzo y mayo. Ayer, sin embargo, reconoció que la falta de declaración fue intencional y la catalogó como una vieja maniobra del sector privado para escapar de “la vieja política”.
La lupa judicial y mediática sobre el entorno del vocero reconvertido en ministro se había intensificado tras la adquisición de nuevas propiedades en la función pública. Al asumir, Adorni solo registraba dos departamentos, uno en Parque Chacabuco y otro en La Plata, un vehículo de 2019 y 25.000 dólares en efectivo. No obstante, en el último tiempo sumó un inmueble en Caballito y una lujosa casa en el country Indio Cuá, registrada en su totalidad a nombre de su esposa, Bettina Angeletti. El funcionario minimizó esta última maniobra tildándola de un “error formal” que ya fue rectificado para reconocer la compra a medias.
Para intentar frenar el avance de la causa en la Oficina Anticorrupción, la defensa del jefe de Gabinete presentó documentación que demoró más de un mes y que incorpora formalmente los 300.000 dólares originados en la operatoria con criptomonedas. Según explicaron desde su entorno, el origen lícito de los fondos se intentará demostrar ante los organismos de control mediante las denominadas “llaves” de acceso asociadas a las billeteras virtuales utilizadas. Al ser consultado sobre su prolongado silencio, Adorni alegó haber querido “respetar a la Justicia” y denunció la existencia de un “aparato mediático” que lo condenó de antemano.