Brett Christophers, economista británico, analizó la privatización de tierras: ¿quién se beneficia?
Las últimas semanas estuvieron marcadas por la discusión parlamentaria acerca de la extranjerización de tierras y el porcentaje que está vigente para poder vender a empresarios que estén interesados en quedarse con una porción de territorio argentino e inviertan. En 'Periodismo Puro', el geógrafo analizó este fenómeno, la venta en Gran Bretaña y Brasil.
La Ley de Tierras que busca aprobar el gobierno de Javier Milei a través del Congreso de la Nación generó una gran controversia, marchas y repudios tantos de ciudadanos como de famosos que consideran importante a la soberanía nacional y la que el territorio que aún no fue vendido a extranjeros siga perteneciendo a la República Argentina. En una nueva emisión de Periodismo Puro, programa conducido por Jorge Fontevecchia, dialogaron con el economista político Brett Christophers para comprender mejor el capitalismo rentista.
El profesor de la Universidad de Uppsala de Suecia analiza en profundidad a la extranjerizaciones del suelo británico, la infraestructura y la energía privada que generaron grandes transformaciones en países occidentales, además de especificar cómo podrían afentar a las intenciones del presidente argentino para promover la venta a empresarios.
El géografo escribió su libro “The New Enclosure” en el que explica los pormenores de la venta de terrenos a privados que realizó Gran Bretaña en 1979 y como estos se transformaron en activos financieros. “Ha pasado bastante tiempo desde que salió ese libro, en 2018. Sí, el hallazgo principal de ese libro fue que, desde fines de los años 70, una proporción muy significativa, cerca de la mitad en realidad, de la tierra en Gran Bretaña que antes había sido propiedad del sector público, ya sea de gobiernos locales o del gobierno central, fue privatizada y terminó muy frecuentemente en manos de actores financieros de uno u otro tipo“, comenzó diciendo.
Y agregó al aire de NET TV: “Desde que salió ese libro fue apareciendo cada vez más evidencia de que cosas parecidas, si no de la misma manera exacta, vienen ocurriendo en muchísimas partes del mundo, tanto en simultáneo con el caso británico como en años más recientes. Eso es así tanto en el norte global como en el sur global. En el norte global, hoy hay muchos buenos estudios que muestran procesos similares en Francia, en Italia, en Alemania, y de hecho en Suecia, donde yo vivo“.

Posteriormente, precisó su percepción sobre el continente africano y americano: “Si hablamos de la escala de esto, probablemente, por lejos, el fenómeno más significativo es lo que se dio en llamar el acaparamiento global de tierras, o la fiebre de la tierra, donde instituciones de inversión, de nuevo muchas veces fondos de capital privado, pero no siempre fondos de capital privado, con sede en el norte global, compraron grandes extensiones de tierra, muchas veces tierra agrícola, en países del sur global, muchos países de África, pero también de Sudamérica“.
En este sentido, puntualizó en las diferencias entre Brasil y Argentina que fueron puestas en discusión en el debate público por la Ley de Tierras: “Brasil es, no sé si pasa en la Argentina, pero Brasil es un caso muy destacado de esto. Así que sí, volviendo al principio mismo de nuestra conversación, entre los activos que hoy se están privatizando de manera sustancial en todo el mundo, la tierra está muy presente entre ese tipo de activos“.
Jorge Fontevecchia fue más allá e indagó en quién se beneficia con el traspaso de una zona estatal a empresarial: el Estado que recibe el dinero o el comprador que obtiene un bien con frutos que pueden verse con el correr de los años. “En el caso del Reino Unido es indiscutible que los beneficiarios fueron casi exclusivamente quienes compraron la tierra, es decir, el sector privado. Ahora, hay un montón de razones para eso. Hay cuatro razones que señalaría. La primera, simplemente, es que el Estado muchas veces hizo un muy mal negocio al vender la tierra, es decir, la subvaluó al momento de venderla, ya sea por ignorancia o de manera intencional, la tierra se vendió muy, muy barata, incluso en relación con los precios de mercado vigentes en el momento de la venta“, respondió el entrevistado en Periodismo Puro.

En cuanto a quién ganó o perdió si la venta fue el siglo pasado, sostuvo: “Ahora, menciono esto porque, en segundo lugar, lo que pasó después es que en las últimas décadas se vieron aumentos sin precedentes en el precio de la tierra en todo el Reino Unido. Digamos que un municipio local en Inglaterra vendió un terreno en 1985, por ejemplo, y aunque en su momento lo haya vendido a un precio razonable, lo que pasó después es que el precio de la tierra subió tantísimo. Por supuesto, todas esas ganancias las obtuvo el sector privado, mientras que si la tierra hubiera seguido siendo propiedad pública y se hubieran dado subas de precio similares, el sector público se habría beneficiado de eso”.
En contraposición, manifestó sobre una tercera instancia de análisis: “Lo tercero es que uno de los problemas fue lo que los economistas llamarían un caso de fallo de mercado generalizado, es decir, que hoy quedó bastante claro, si es que no lo estaba antes, que hay toda una serie de usos de la tierra que antes proveía el sector público a través de la propiedad de esa tierra, y que en realidad no le conviene al sector privado proveer porque no puede sacar ganancia haciéndolo. Por ejemplo, dar acceso libre a espacios verdes, a bosques abiertos, o lo que sea. El sector público históricamente hizo eso con gran parte de la tierra que tenía, pero el sector privado no quiere hacer eso con su tierra”.

La explicación de la utilización de la tierra por parte de un privado en algún momento se agota. “Porque, ¿para qué iba a dar algo gratis cuando puede, por ejemplo, convertir esa tierra en una cancha de golf y ganar plata cobrándoles a los golfistas por jugar ahí? Y creo que muchos usos de la tierra directamente empezaron a desaparecer en el Reino Unido, porque la tierra se privatizó de forma masiva, y esa tierra que históricamente se usaba para dar este tipo de beneficios públicos ya no está disponible. Así que el mercado no logró proveer esos usos de la tierra, de ahí la expresión fallo de mercado. Esas son algunas de las cuestiones principales”, soltó.
Para concluir al aire de Periodismo Puro, Brett Christophers manifestó quién venció y quién fue derrotado: “En el caso del Reino Unido, sin dudas, quienes se beneficiaron fueron los dueños privados que compraron esa tierra, y el sector público, y detrás del sector público, el contribuyente y el público en general, diría que salieron perjudicados y, desde ya, no obtuvieron ningún beneficio significativo de todo esto“.