Exclusivo de ‘Tarde de brujas’: Marito Miceli, cura y amigo de Papa Franciso, recordó los años de vida del pontífice
La muerte del ídolo religioso conmocionó al mundo y generó un profundo duelo en la sociedad. En ‘Tarde de Brujas’, Anama Ferreira entrevistó al cura que compartió anécdotas inéditas sobre su vínculo con Jorge Bergoglio.
El fallecimiento del Papa Francisco, a los 88 años, tras un ictus cerebral que derivó en un fallo cardíaco irreversible, dejó una huella imborrable en la sociedad global. En ese sentido el presidente Javier Milei decretó siete días de duelo nacional, reflejando el impacto de la pérdida de un pontífice que marcó la historia como el primer latinoamericano elegido.
En ‘Tarde de Brujas’, Anama Ferreira abordó la trascendencia de esta pérdida y contactó al sacerdote Marito Miceli, un amigo personal de Francisco, para explorar el lado humano del pontífice. “Un dia triste, es una mezcla de sentimientos luego de celebrar una semana santa hermosa, hoy es un dia para la grandeza, no es un dia para pararse a favor o en contra sino de dar muchas gracias por el regalo de semejante hombre”, destacó el entrevistado.
Asimismo el religioso expresó: “Nos regalo para este tiempo entornos mucho más adentro del a iglesia, no porque antes no lo fuéramos, pero cada uno lo piensa desde su cultura y no hay duda que con este muchisimos nos sentimos más incluidos, son como regalos que nos va dando dios”.
Además, el consultado recordó su estrechó amistad con el pontífice en donde destacó: “Yo tuve el regalo de conocerlo desde el 96, apenitas cuando yo era dirigente de parroquia, ha sido de los obispos que me ha tocado el corazón, entró al seminario siendo nuestro obispo así que me ha tocado conocerlo, él ha sido muy cercano con todos los curas”.
Seguido de ello el amigo de Jorge Bergoglio enfatizó: “Con los curas jóvenes era muy cercano,cuando lo llamabas, lo llamabas a la secretaria decias que querias hablar con él y él te decía ‘¿Es urgente?’, no se desentiende de su historia, de aquellos con los que compartía la vida”.