En una nueva entrega de ‘Tarde de brujas’, Anamá Ferreira y sus ‘brujitas’ conversaron con la médica nutricionista Marines Yciz, quien habló acerca de la falta de apetito y la mala alimentación en niños, un problema creciente que afecta el desarrollo físico y emocional en la infancia.
La especialista destacó cómo factores como el estrés, las rutinas desordenadas y la exposición a alimentos ultraprocesados contribuyen a que muchos pequeños rechacen comidas nutritivas o desarrollen hábitos alimenticios poco saludables. “Si bien puede ser un episodio pasajero en algunos niños, cuando dura más de una semana conviene prestarle atención, lo primero es tener en cuenta es que tan frecuente es, hay señales de alerta: pérdida de peso, es una de las señales rápidas, el cansancio, el rechazo constante a los alimentos, cuando se niega a comer, muchas veces esto va acompañado con dolores abdominales”.
Ferreira y su equipo compartieron experiencias personales, conectando con las inquietudes de los padres sobre cómo equilibrar gustos infantiles con necesidades nutricionales, en donde la panelista Natalia Ponce de León usó de ejemplo aquellos padres que obligan a sus hijos a comer en donde la experta aclaró: “Las últimas evidencias científicas no dicen que como hacían nuestros padres o abuelos de obligarnos a comer ya no sería el método sino que la disponibilidad diaria de ciertos alimentos para que tenga esa capacidad el niño de saberlo elegirlo”, destacó.
Además la entrevista expresó: “Es verdad que hay que tener una presencia de parte de los cuidadores para que la predisposición esté todo el tiempo, y que la calidad de la comida esté siempre frente al niño, no es porque el niño no quiera sino tener el hábito de sentarnos en la mesa, poner lo alimentos y hacerlos participar a los niños en la elección de los alimentos eso es importante”.
Asimismo la Médica aconsejó sobre cómo incorporar más verduras en la dieta de los menores en donde destacó: “Lo alimentos que más rechazan desde los cuatro o cinco años son los vegetales, por eso hay que insistir en la mesa tiene que estar a disponibilidad de los niños porque si no la ven nunca posiblemente no quieren consumirla nunca”.